
No, pero pensándolo francamente, lo más absurdo de estas vidas que pretendemos vivir es su falso contacto. Órbitas aisladas, de cuando en cuando dos manos que se estrechan, una charla de 5 minutos, un día en las carreras, una noche en la ópera, un velorio donde todos se sienten un poco más unidos (y es cierto, pero se acaba a la hora de la soldadura).Y al mismo tiempo uno vive convencido de que los amigos estan ahí, de que el contacto existe, de que los acuerdos o los desacuerdos son profundos y duraderos. Como nos odiamos todos, sin saber que el cariño es la forma presente de ese odio, y como la razón del odio es esta excentración, el espacio insalvable entre vos y yo, entre esto y aquello.
Julio Cortàzar
“En cuanto a la felicidad establecida, sea esta o no domestica… declaro: NO, NO PUEDO”